Sobrepeso y obesidad.
(Cristina
Irazú Ramírez Cortez)
El sobrepeso y la
obesidad son el principal problema de Salud Pública en México, ya que ocupa el
primer lugar mundial en niños y el segundo en adultos con este padecimiento.
En nuestro país, el
72% de las mujeres mayores de 20 años (20.52 millones de personas) tiene
obesidad o sobrepeso, 66% de los hombres mayores de 20 años (16.96 millones de
personas) y el 26% de niños en edad escolar (5.54 millones de personas).
Las consecuencias del
problema de sobrepeso y obesidad son, entre otras, mortalidad 12 veces mayor en
jóvenes de 25 a 35 años, gastos de entre 22 y 34% superiores en el ingreso
familiar, 25% de las incapacidades laborales son por padecimientos relacionados
con la obesidad y tres de cada cuatro camas de hospital las ocupan pacientes
con enfermedades relacionadas con la obesidad.
Los principales factores
que propician el sobrepeso y la obesidad son la mala alimentación y el
sedentarismo.
En México, 8 de cada 10
personas mayores de 30 años no realiza ninguna actividad física, la clase de
educación física en escuelas primarias se lleva a cabo una vez a la semana y
dura apenas 39 minutos, en promedio, y sólo 9 minutos de actividad moderada o
intensa.
Por
todo lo anterior, el Gobierno del Distrito Federal,
a través de la Secretaría de Salud y los Servicios
de Salud Pública del
DF, realizan intervenciones de prevención y promoción de la salud, como la
Campaña “Muévete
y Métete en Cintura”, así como acciones de detección, referencia y
atención a personas con sobrepeso y obesidad.
El
sobrepeso y la obesidad se definen como una acumulación anormal o excesiva de
grasa que puede ser perjudicial para la salud.
El
índice de masa corporal (IMC) es un indicador simple de la relación entre el
peso y la talla que se utiliza frecuentemente para identificar el sobrepeso y
la obesidad en los adultos. Se calcula dividiendo el peso de una persona en
kilos por el cuadrado de su talla en metros (kg/m2).
La
definición de la OMS es la siguiente:
Un
IMC igual o superior a 25 determina sobrepeso.
Un
IMC igual o superior a 30 determina obesidad.
El
IMC proporciona la medida más útil del sobrepeso y la obesidad en la población,
puesto que es la misma para ambos sexos y para los adultos de todas las edades.
Sin embargo, hay que considerarla a título indicativo porque es posible que no
se corresponda con el mismo nivel de grosor en diferentes personas.
¿Qué causa el sobrepeso y la
obesidad?
La
causa fundamental del sobrepeso y la obesidad es un desequilibrio energético entre
calorías consumidas y gastadas. En el mundo, se ha producido:
un
aumento en la ingesta de alimentos hipercalóricos que son ricos en grasa, sal y
azúcares pero pobres en vitaminas, minerales y otros micronutrientes, y
Un
descenso en la actividad física como resultado de la naturaleza cada vez más
sedentaria de muchas formas de trabajo, de los nuevos modos de desplazamiento y
de una creciente urbanización.
A
menudo los cambios en los hábitos de alimentación y actividad física son
consecuencia de cambios ambientales y sociales asociados al desarrollo y de la
falta de políticas de apoyo en sectores como la salud; agricultura; transporte;
planeamiento urbano; medio ambiente; procesamiento, distribución y
comercialización de alimentos, y educación.
¿Cuáles son las consecuencias comunes
del sobrepeso y la obesidad para la salud?
Un
IMC elevado es un importante factor de riesgo de enfermedades no transmisibles,
como:
Las
enfermedades cardiovasculares (principalmente cardiopatía y accidente
cerebrovascular), que en 2012 fueron la causa principal de defunción;
La
diabetes;
Los
trastornos del aparato locomotor (en especial la osteoartritis, una enfermedad
degenerativa de las articulaciones muy incapacitante), y
Las
enfermedades cardiovasculares (principalmente cardiopatía y accidente
cerebrovascular), que en 2008 fueron la causa principal de defunción; la
diabetes; los trastornos del aparato locomotor (en especial la osteoartritis,
una enfermedad degenerativa de las articulaciones muy incapacitante), y algunos
cánceres (del endometrio, la mama y el colon).
El
riesgo de contraer estas enfermedades no transmisibles crece con el aumento del
IMC.
La
obesidad infantil se asocia con una mayor probabilidad de obesidad, muerte
prematura y discapacidad en la edad adulta. Pero además de estos mayores riesgos
futuros, los niños obesos sufren dificultad respiratoria, mayor riesgo de
fracturas e hipertensión, y presentan marcadores tempranos de enfermedad
cardiovascular, resistencia a la insulina y efectos psicológicos.